jueves, 21 de marzo de 2013

Presión del Agua sobre las Construcciones.

A diferencia de la humedad atmosférica, en que el agua entra puntualmente a causa de la lluvia, en el caso de una azotea o jardín (figura 2.19) que, por defecto del drenaje, el agua se queda embalsada puede provocar filtraciones debidas a la presión que ejerce sobre las paredes.

A veces es difícil diferenciar una humedad de tipo atmosférico de una humedad de filtración por presión, pero observando la figura 2.20 es posible darse cuenta de que depósitos, piscinas y aljibes, donde se acumula agua que ejerce presión y llega a penetrar o a salir al exterior en el momento en que aparece una microfisura, provocan fugas de agua (figura 2.21).

Humedades debidas a la presión del agua que ha provocado el desconchamiento del revestimiento.
Figura 2.19 Humedades debidas a la presión del agua que ha provocado el desconchamiento del revestimiento.
Depósito afectado por la presión del agua y aparición de microfisuras.
Figura 2.20 Depósito afectado por la presión del agua y aparición de microfisuras.

Estas vías de agua suelen aparecer con frecuencia en los sótanos de los edificios por donde entra el agua, o por los muros o las soleras. En el caso de la solera es mucho más peligroso pues da lugar a embalsamientos de las aguas, mientras que si son por los muros de cimentación se puede resolver utilizando los sistemas de cámaras bufas o tratándolos con morteros especiales como se verá más adelante.

Humedad por filtración en un sótano.
Figura 2.21. Humedad por filtración en un sótano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario