lunes, 28 de febrero de 2011

CIMENTACIONES: Drenaje y Saneamiento del Terreno - Parte II.

Los elementos más apropiados para drenar  un  terreno   son  los   tubos de  drenaje  que,  a  pesar  de  su  coste  superior  a   los  demás,  son  los  de  mejor conservación  para   formar  una  red  de  drenaje subterránea  en  la  que el agua penetra  en  los  tubos  por  sus  puntos abiertos.

Si  se  desea,  pueden  hacerse  drenes  como  los  que  se  indican   en  las figuras   18 y  19.  Los  primeros  están compuestos por  cantos y los segundos  por  lascas  de  piedra;  pero  como  decimos  antes, lo  más  práctico  por   ventajas de  todo orden son  los  tubos.

Los  tubos  de  drenaje  son  de  arcilla  cocida  o  gres,  pudiendo  también emplearse  de  cemento.  Tienen  una  longitud  que  varía entre  30  y  50 centímetros,  con  un  diámetro  interior  de 4 a  20  centímetros,  empleándose  en los drenes colectores y desagües, tubos de cementos de diámetro conveniente, y cuando éste es superior al tipo standard.  En este sistema de drenes, el agua  penetra en los  tubos  por  las  juntas  que se  dejarán  sin  recubrir  y  un poco separadas.  Es conveniente,  para  activar  la  circulación  de  aire  por  las tuberías  de  drenaje,  reunir  las  cabezas  de  los  drenes  por  una  tubería  en cuyo  punto  más  elevado  se  establece  una  chimenea  de  ventilación.  Esta puede  hacerse 'de diferentes modelos,  construida con  ladrillo  o  mampostería.  En  esencia  consiste en  una  caja  o  chimenea  de  donde  parte  el  primer tubo con orificios de ventilación a una  cierta altura  sobre el nivel del terreno para  evitar que  penetren sustancias  extrañas.

La  unión  de  tubos  de  drenaje  con  los  colectores  se  efectúa  por  piezas fabricadas  especiales,  pero  también  puede  hacerse  perforando  el  tubo  de drenaje, y tapando su  boca; se coloca  sobre el  colector, también perforado, recibiendo la  junta  con  cemento.

El  cambio  de  calibre  de los  tubos  puede  hacerse  por  piezas  fabricadas especiales  en  forma  de  botellas o  también  si son  superficiales, en  arquetas de  ladrillo enlucido  en  las  que  acometen  o  parten  los dos tubos.

En  las  zonas  más encharcadas,  se facilitará la filtración  del agua a la red drenaje por   medio  de  pozos  que  se construirán  en  los   puntos  más  bajos del  terreno, y de  cuyo fondo  parte  un dren de  evacuación  que  los   une   al colector  más próximo;  estos pozos están  constituidos  por  capas  de  cantos o grava  y  arena  gruesa  que  evitará penetre  excesiva cantidad de fango en el  interior  de la tubería, siendo su dis- posición  la  que  se  indica  en  la  figura 20.

La  distancia  a  que   hay  que  colocar  los drenes y la  profundidad de los mismos  está  en  relación   con  el  descenso que queremos obtener de la  capa freática, o  sea  con el espesor de lacapa   que queremos  desecar,  dependiendo directamente  de  la  permeabilidad  del terreno. Pero como ésta, a su
vez, depende de la composición granulométrica y química del mismo, la profundidad y distancia  entre los drenes ha  de  relacionarse con estos  factores.

En  un   terreno con  una capa freática, de  altura determinada una vez que coloquemos  los  drenes,  esta  capa  freática  sufre  un  descenso.  Pero  este  descenso no es  uniforme  en  todos  los puntos,  sino que es muy  acusado  en  las inmediaciones  de  los  drenes, quedando  más  elevado  entre  ellos.  La  altura de  esta  elevación  entre  drenes  está  relacionada   con  la  permeabilidad  del terreno.  Cuanto  más  permeable  sea   éste,  tanto  más  uniforme  será  el  descenso de la capa   líquida y menos  elevación  alcanzará entre los  drenes y, al contrario, cuanto  menos  permeable sea el  terreno, menos  uniformidad  tendrá  este  descenso y a  mayor  altura  permanecerá  la  capa   líquida  entre  los drenes. En  estas  condiciones el descenso que desearíamos del nivel líquido podemos  conseguirlo  de   la   siguiente   forma:


1.º  Cuanto  menor sea la distancia entre los drenes, menos altura alcanzará el nivel freático entre ellas   (fig. 21).

2. º  Cuanto  más  profundos  estén  los  drenes,  mayor  descenso  conseguiremos del nivel freático  (fig. 21).

Teniendo  en  cuenta  el  espesor  de  la  capa  que  deseamos  sanear,  o   sea, el  descenso  del  nivel  freático  que  deseamos  obtener,  podemos  hacerlo  poniendo los drenes a corta distancia y superficiales o a mayor distancia y más profundos siendo  inversa la  relación entre distancia  y profundidad.

La  distancia a que  se   colocan los drenes está limitada por el coste de la excavación, que será  mayor cuanto más  profunda sea   la zanja. Se señala en general un  mínimo de 1 a 1'20  metros, y en   terrenos  que  posteriormente se dediquen  a cultivo no deberá  ser  menor de  1'30  metros, para evitar lleguen a ellos  las  raíces  profundas  que   tienden  a crecer entre   los   tubos  y  obstruyan   los drenes, sobre   todo empleando  el drenaje  con   tubos.

Hay   tablas  que  nos dan   la  distancia  a que  debemos  colocar  los  drenes en  relación   con  la permeabilidad  del   terreno,   la  cual  está  dada en  relación con su  análisis  granulométrico  según  su  contenido en  lama, polvo y calcio. Las tablas de Kopetzky, Kornella y Gerhardt  están en   relación con el contenido en lama y las de Frauser con el contenido  en  polvo y lama.

1 comentario:

  1. Muy valiosa información, es imprescindible mejorar la resistencia de los suelos por medio del drenaje planificado

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