Mostrando entradas con la etiqueta MAQUINARIA CONSTRUCCION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MAQUINARIA CONSTRUCCION. Mostrar todas las entradas

Maquinaria para la Hincha de Pilotes.

Dará una idea bastante exacta de lo que es un martinete para la hinca de pilotes, nuestras figuras 150 y 151 que, aunque anticuado y rústico, es donde se basó la moderna maquinaria que luego reseñaremos. 


El martinete que describimos, es un aparato de madera cuya misión es hacer subir y bajar un peso que al oficiar de maza golpea la cabeza del pilote a cuyo esfuerzo el pilote se va hincando en el terreno.

Como más tarde veremos hay muchos tipos de martinetes, de trinquete de vapor, etc.; pero el que ahora nos ocupa es accionado mediante cuerdas de las que tira el obrero para que se eleve la maza, y luego soltarlas con lo que, la mayor, por su propio pesa golpea la cabeza del pilote, hasta que se produce el rechazo y el pilote no puede entrar más, lo que quiere decir que se ha encontrado terreno firme.

En muchas ocasiones no se llega al verdadero rechazo, sino que se da una serie de golpes con un peso determinado y si no avanza, o tiene un avance 1imitado se considera que se ha encontrado un terreno lo suficientemente firme para dar por terminada la operación. En toda esta maquinaria, repetimos, hay muchos tipos que van desde el casquillete doble de 25 metros de altura hasta el que va montado sobre camión, requiriéndose para su puesta a punto un corto espacio de tiempo.

Los martinetes de estructura metálica están compuestos de perfiles laminados con objeto de facilitar el montaje de las mismas facilitándose as un cómodo desplazamiento y su situación exacta en el punto o puntos de hincaduras es debido a unos rodillos que llevan en su base.
La energía motriz que empele a los martinetes es el vapor, merced a una caldera que llevan instalada en su base que genera una máquina y dos cabrias: una para el martillo o maza y la otra para el pilote. También, y además del vapor, puede utilizarse petróleo, electricidad, etc., siendo esta última (si se dispone de ella) la más recomendable, ya que evita humo y ruidos.

Una máquina de este tipo es el modelo XVII de la casa Franki. Puede hincar pilotes del diámetro usual con tubos de 52 centímetros de diámetro para las que se emplea una maza de 3.200 kilos en peso. La longitud máxima es de 9 metros con 70 centímetros, no obstante puede alcanzar los 18 metros mediante dispositivos de prolongación. El peso total de la máquina es de 15.000 kilos incluyendo la cabria con sus tres tambores acmetros; cabrias de 5 tambores y potencia del motor 130 CV.
Para pilotes de gran longitud, la casa antes citada fabrica otro tipo que denomina XIII y que es capaz para pilotes cualquiera que sea su diámetro. Las características de esta máquina son: Longitud máxima de pilotes = 30 metros; cabria de 6 tambores y potencia del motor 130 CV.

Desde el año 1887 se viene empleando con éxito, en los Estados Unidos, el martillo Warrington-Vulcan de simple efecto accionado por aire comprimido a media presión o vapor y cuya maza es un peso equivalente al del total de la máquina. Su conjunto se mueve por medio del aire comprimido o vapor, aunque en la caída de la maza sólo interviene la gravedad.

Siendo relativamente pequeña la altura desde donde cae el pisón, el pilote recibe el impacto sin que su cabeza se agriete ni dañe y sin que se produzca excesivo rechazo o vibración.

Una pequeña válvula de distribución y un pequeño paso de vapor o aire comprimido, actúan de reductores con lo que I gasto es el mínimo.

Los perfiles laminados de hierros en U constituyen la armazón de la máquina y disponiendo dos de ellos a uno y otro costado de la misma, actuarán de guía para el martillo.

Como es natural existen muchos modelos, pero para determinar el más conveniente hay que considerar las características del terreno y la relación entre peso del mazo y del pilote. Como regla general se estima que el mazo debe tener la suficiente energía para sobreponerse a la inercia del pilote, la fricción peculiar y resistencia elástica y el suficiente peso para que, durante el impacto, se reduzca al mínimo la inevitable pérdida de energía.

En las tablas 23 y 24 presentamos las características de los martillos a utilizar, según las condiciones del terreno, martillos y pilote empleado. Los martillos son de la casa Warrington-Vulcan.

Maquina Banco Ferrallista para el Doblado del Hierro.


Actualmente  existen  máquinas  que  con  un   mínimo  esfuerzo  doblan  el hierro automáticamente,  aunque  éste  sea  de  gran  calibre  (fig.  81).

Esta  máquina  va montada  sobre   chasis de  ruedas para   facilitar su  transporte a  aquellos puntos de la obra  en que  convenga  situarla. Para su  accionamiento  consta  de  un  pedal  y  dispositivos  para  su  mando  a  mano.  Después  de   haber  doblado  un  hierro   adquiere  automáticamente  su  posición


inicial,  y  puede  doblarse  tanto  hacia  la  derecha  como  hacia  la  izquierda sin necesidad de cambiar su dispositivo, lo cual  supone el ahorro de personal especializado en el   trabajo del  hierro.


Se construye  en  tres   tipos,   siendo  la  mayor   la  que   es  capaz  de doblar en   frío hasta  redondos de 50 mm, siendo accionada  por un  motor eléctrico de 4 CV, y tiene un peso propio de 1.500 Kg.

Otras  máquinas  de  pocas  pretensiones son   las  dobladoras  a  mano,  las qué, por  ser  de   sobra   conocidas  no   reseñamos  y  las que  también  son  sustituidas  por  el banco  de   ferrallista, que  es  como  si  dijéramos  lo  más elemental en esta clase de  trabajos.

Con un par  de  tablones que  uniremos  por medio de unas cuantas tablas y  clavos,  cuyos  tablones  fijaremos  mediante  puntas  clavadas  de   oído  a unas  barraquetas  corrientes,  de  andamio,  formaremos  un  buen  banco  de ferrallista. Para  el  doblado  del  hierro, en  uno  de  los  extremos  clavaremos unas puntas gruesas sin cabeza o mejor aún  unos  recortes de hierro de calibre 5  u 8 en  las  que se ha  practicado una  aguzadura,  en  sentido  diagonal  a   la  barra  y  tal  como  se  dispone  en   la  figura  82;  para  después  y  con   los  grifos correspondientes   se hará el doblado.  Para que el  hierro se mantenga  rígido   convendrá  situar  espaciadamente  y  a   lo   largo  de  la  varilla,  unos hierros  iguales a los descritos en forma de tresbolillo  (misma  figura).


Para el doblado de  los hierros de compresión bastará hacer una plantilla, aunque en realidad y tal es la pericia de muchísimos ferrallistas que con sólo este artefacto hemos visto realizar obras de gran envergadura.

MAQUINARIA PARA EXCAVAR ZANJAS: Zanjadoras.

Las zanjadoras reciben  también  el  nombre de  trincheradoras, y son  máquinas  que   arrancan   tierra  de  forma  regular, abriendo zanjas del  ancho   requerido  para   luego  disponer,  dentro  de  las  zanjas, cimientos,  conductos  de tuberías  de  desagües,  de  cables  de  instalación   eléctrica,  etc.

Este   tipo  de  máquina  lo maneja  un   solo  operario (igual  que  la  anterior) y  van  excavando  a  la  vez  que  avanzando  en  el   trabajo.  Su  manejo  es  sencillo,   como  el  de  un  tractor.

Los  anchos  y  profundidades  a  realizar  son  variables,  así  las hay  que excavan  trincheras  desde  40  a  150  cm  de  ancho  y  hasta  3'80  m  de  profundidad.

Están  formadas  por  un  aparato  motor  que  actúa  sobre  una  hilera  continua  de  cangilones  metálicos,  los  cuales  pasan  por  un  botalón  telescópico, pudiendo  excavar  a   razón  de  2'50  metros longitudinales  por  minuto.

A  este   tipo   corresponde  la  zanjadora  de  la   figura  60. Hay   también  máquinas  más  pequeñas,   igualmente  en  forma  de   rosario  los  cangilones,   y montadas sobre  carriles. Estas excavan en  un ancho máximo de 90 cm y una profundidad  de 2'50  metros.

 figura 60


figura 61

figura 62


Las  zanjadoras  gigantes  pueden   excavar  2'60  m  de  ancho  a  5  m  de profundidad.

El  rosario va  inclinado   (aun cuando  también  pueden  realizar cortes verticales),  transportando la  tierra  movida hacia arriba,  para descargar a un lado sobre la orilla de la zanja  abierta e incluso directamente, si el  material no  va  a  ser  aprovechado  nuevamente,  sobre  camiones  de  transporte  (figuras  61  y  62).

Azadón mecánico para la Excavación de Zanjas.

El azadón mecánico es una máquina para  trabajar en movimiento de  tierras  a  nivel   inferior  a su sustentación  o ligeramente  superior a ésta. Tiene especial  aplicación para hacer  trincheras y zanjas, pues su brazo y la cuchara de que va  provisto puede  trabajar  a 7 metros bajo su nivel de sustentación, y  por  encima  de éste, 3 metros.

figura 58


En  la   figura  57  puede  verse   la  construcción  de  una  zanja  para  tubería construida  por  un  azadón;  en  la   figura 58, una   máquina  de   este  tipo   con entera  movilidad  montada  sobre  camión,  y  en  la  59,  un  azadón  mecánico remolcado  por   tractor, adecuado  para  pequeñas  excavaciones.

figura 58

figura 59