Pinturas Alquidálicas.

Las pinturas alquidálicas se llaman así porque se elaboran a base de una resina sintética llamada resina alkid, ésta resina se obtiene de la combinación de alcohol (glicerina) con un ácido (anhidrido ptálico) y con un aceite (linaza), la glicerina neutraliza tanto al ácido como a la grasa del aceite formando moléculas que se polimerizan para formar el cuerpo de la pintura.
Las pinturas alquidálicas son en general muy buenas para resistir el deterioro del agua y son regulares para resistir la acción de los álcalis, sus formulaciones pueden ser muy variadas, en su gran mayoría se emplean para fabricar pinturas de colores claros y resistentes al intemperismo. Las pinturas alquidálicas se curan en un tiempo similar al de las pinturas de aceite.
Con  algunas  variaciones  en  su  formulación  se  producen  esmaltes alquidálicos que poseen  un  secado  rápido  y  de  gran  rendimiento  tanto  para  exteriores  como  para  interiores, aplicables tanto al hierro, la madera, la mampostería y para usos marinos (anticorrosivos), en esta variedad de aplicaciones la pintura se puede rebajar con aguarrás puro o gasnafta, nunca debe usarse  thinner  porque  daña  el  esmalte.  También  se  ha  empleado  la  mezcla  de  una  pintura alquidálica con un 20 a un 50 porciento de pintura de látex.

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