viernes, 9 de septiembre de 2011

Encofrados para suelos de plantas: Otros Tipos de Suelos.


Suelos con nervios y relleno
Se trata de un sistema de nervios o viguetas armadas, con separaciones entre sí de unos 70 cm, El espacio que queda entre estas viguetas se ocupa con elementos ya prefabricados que no hay más que ir colocando sobre el encofrado, de manera que dejen el hueco donde se va a hormigonar los nervios. Estos elementos prefabricados suelen ser piezas cerámicas de muy diversas formas, muy aligeradas, ya que no constituyen la parte resistente del suelo, sino precisamente la carga que han de soportar las viguetas o nervios, ladrillo, piezas fabricadas con materiales de poco peso, etc.

El encofrado para este tipo de suelo es un tablero sencillo, como el que ya hemos descrito en suelos de lasa de hormigón armado, y a él remitimos al lector.

Cubriendo las piezas de relleno, se extiende una capa, llamada capa de compresión, de unos 4 a 6 cm.

Suelos de ladrillo armado
En este tipo de suelos, las viguetas no son de hormigón armado, sino de ladrillo o piezas cerámicas adecuadas. Por un hueco de estas piezas, expresamente hecho para este fin, pasa la armadura calculada para resistir los esfuerzos de tracción que se presentan en las losas, mientras los esfuerzos de compresión corren a cargo de las piezas o ladrillos y de una capa de compresión que los recubre, construida por una losa de unos 5 cm de hormigón. Entre las viguetas así formadas por los ladrillos y las armaduras, se colocan piezas cerámicas adecuadas y que ya presentan en su parte inferior unos rebajes o retallos, según el tipo de piezas empleado en la construcción de las viguetas, para que su apoyo sobre éstas sea perfecto.

Este tipo de suelos no necesita encofrado, sino simplemente algunos apeos. Para ello bastará con que el lector repase la parte de arristramiento ya citada en alguno de los casos anteriores.

Sueles con viguetas prefabricadas
Este tipo de suelos suele ser muy corriente en la construcción moderna, por la rapidez de su montaje, ya que, además, no se pierde tiempo en el fraguado de las piezas de hormigón que lo constituyen, ya que esto se ha efectuado ya fuera de obra.

Está constituido por unos nervios de hormigón armado, previamente tensado o no (viguetas de hormigón pretensado, cuyas armaduras han sido tensadas en taller, lo que permite mayor economía de hierro y mejor trabajo en obra), que se encuentran en el mercado (hay actualmente muchas industrias dedicadas a tal fin, fabric6ndose distintos modelos de viguetas) y que se van sencillamente colocando en obra a distancia entre 50 y 70 cm y se cubren los huecos con piezas cerámicas o de otra índole también prefabricadas. Como puede verse, es un sistema rápido y económico. No se necesita encofrado para el mismo.

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