Hormigón Armado: Tamaño del lote y constitución de la muestra.



El tamaño de cada lote de control debe venir fijado en el Pliego de Prescripciones Particulares o, en su defecto, ser establecido por el Director de Obra. Como es evidente, cuanto mayor es el lote se producen menos gastos de ensayo, pero son más graves las consecuencias de una posible decisión incorrecta.

A efectos de control se dividirá el hormigón de la obra en lotes, cuyo tamaño no debe superar ¡OS límites señalados en la tabla 10.1. En principio, no deben mezclarse en el mismo lote elementos de tipología estructural distinta, es decir, que pertenezcan a columnas distintas de la tabla; pero en estructuras de edificación con pilares y forjados de hormigón formando nudo se permite, por sencillez, meter en el mismo lote ambos tipos de elementos

 TABLA 10.1 VALORES MÁXIMOS DEL TAMAÑO DEL LOTE 

Cuando el hormigón proceda de central con Sello de Calidad oficialmente reconocido, podrán aurnentarse al doble los límites de la tabla 10.1, siempre que los resultados del control de producción exigidos por el Sello estén a disposición del utilizador y sean satisfactorios. No obstante, el número mínimo de lotes será de tres, correspondientes, si es posible, a los tres tipos estructurales de la tabla 10.1. Si en algún caso se obtiene fest<fck, se pasará a realizar el control normal sin reducción de intensidad, hasta que se obtengan cuatro resultados consecutivos correctos.

Los ensayos de resistencia se llevarán a cabo sobre n probetas tomadas de N amasadas elegidas al azar, por cada lote, según procedimiento operatorio descrito. El tamaño N de la muestra (número de amasadas que se ensayan por lote) debe venir fijado por el Pliego de Prescripciones Particulares o, en su defecto, establecerse por el Director de la Obra. En lotes de gran tamaño es recomendable adoptar N = 6 y en los de pequeño tamaño, N = 2. No se admite muestrear una sola amasada. 

La Instrucción española relaciona el número N de amasadas que deben muestrearse por lote, con la resistencia de proyecto fck del hormigón; a tal efecto prescribe que se tome:

• N >= 2 si la resistencia característica de proyecto no supera los 25 N/mm2
• N >= 6 si la resistencia característica de proyecto supera los 35 N/mm2
• N >= 4 en los casos restantes.

Normalmente, de cada amasada se confeccionan dos probetas (n = 2), adoptándose como resultado representativo de l’ resistencia de la amasada, la media aritmética de las resistencia de ambas probetas.

En lo anterior se presupone la homogeneidad del hormigón dentro de cada amasada, lo que significa que los valores correspondientes a las probetas tomadas de una misma amasada deben resultar muy próximos entre sí; de no ser así, las diferencias entre estas probetas hay que achacarlas al proceso operatorio de preparación, transporte, conservación y rotura de las mismas, pero no al hormigón. En tal caso, los valores obtenidos son aberrantes y no deben contar en el juicio de aceptación o rechazo del hormigón.

El criterio para saber si los valores obtenidos de las probetas de una misma amasada so representativos o aberrantes es el siguiente, según la Instrucción española: Si se han feccionado dos probetas, el recorrido relativo no debe superar el 13%; y si se han confeccionado tres, no debe superar el 20%. Este criterio conduce a la siguiente regla práctica, válida para ambos casos (n = 2 y n = 3): 


Si esta relación se cumple, los resultados son válidos; se calcula entonces la media aritmética de los valores y ésa es la resistencia de la amasada en cuestión. Si no se cumple, debe desecharse la amasada a efectos ce control.

La aparición de resultados aberrantes puede deberse también, aunque con menor probabilidad, a una falta de homogeneidad del hormigón por defecto en la operación de amasado o en el equipo amasador. De surgir esta sospecha, debe despejarse como cuestión previa, al margen de las operaciones de control del hormigón propiamente dichas.

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