Construcción y encofrado de escaleras curvas.


En este tipo de escaleras se incluyen aquellas que están formadas por tramos rectos y, por disponer de poco espacio, se hace preciso trazar escaleras continuas, es decir, sin ningún rellano intermedio para ganar rápidamente altura o para conseguir un determinado efecto decorativo, dando, por tanto, un trazado mixto.
Como no puede obtenerse el efecto deseado de ganar altura por disponer de poco espacio realizando una escalera de tramos rectos y mesetas, hay que introducir en las vueltas, los tramos curvos. Esto obliga a dar a las huellas una forma trapecial, de manera que la planta de la escalera adopta un tramo semicircular, tal como se ve en la figura 105.

Tendremos, pues, desarrollos distintos en la parte exterior y en la interior, llamándose línea de huella la línea imaginaria por donde se supone que se pisa al subir. Se supone que esta línea es la central dibujada. Para no encontrar diferencias entre el tramo recto y el curvo, se da a esta línea en todas las huellas del tramo curvo la misma dimensión que ya tenía en el recto y esta es una condición esencial.

El principal inconveniente de este tipo de escaleras es el cambio brusco que se produciría al cambiar repentinamente de un tramo recto por un curvo. Para evitar esto se procede a una compensación o suavización de peldaños que haga menos brusco el paso de unos a otros.

Por ser interesante, daremos a continuación unos métodos para el trazado de la compensación de tramos curvos.

Trazado matemático

Tracemos en un alzado el desarrollo del rodapié interior, tal como quedaría dibujado en el caso de la figura 105. Así obtendríamos el perfil que se muestra en la figura 106. Sobre la horizontal AB se proyectan las huellas del desarrollo interior, pero solamente las definidas por 1—2, 2—3, 3—4, 4—5, y luego, las 9—10, 10—11 y 11—12. En cambio, las 3—4, 4—5, y hasta la 9—10, se señalan rectificadas.

Sobre la misma figura, con diferente trazo, se dibuja el desarrollo exterior de la curva.

Si unimos ahora las líneas de los mamperlanes de ambos perfiles (1) notaremos que forman líneas quebradas muy distintas y se verá el cambio brusco entre las diferentes huellas. Para obtener fa compensación debida, trazaremos por el punto medio entre R y C una normal a ella. Se toman las distancias RH y CI de longitud igual a las RS, y por estos puntos se trazan nuevas líneas perpendiculares, hasta que encuentren a la trazada por el punto 5. 



Desde los puntos de intersección, tomados como centro y con radio desde ese centro al punto 5 se trazan arcos entre H y 5 por un lado y 5 e 1 por el otro, los cuales nos darán una suavización del perfil, que no es otra cosa que la compensación deseada. Por tanto, la línea quebrada de los mamperlanes la hemos transformado en otra curva de trazado más suave. Prolongaremos, pues, las huellas hasta encontrar esta línea nueva, lo que nos dará en la proyección, la planta de las líneas de compensación. Basta unir estos puntos, llevados a la planta de la escalera, con los de la línea de pisada o de huellas, para obtener el trazado completo de las huellas compensadas. 


1 comentarios:

Adrian Carmona Abad dijo...
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