miércoles, 21 de marzo de 2012

El control y la seguridad - Obras de Hormigón.


Toda estructura de hormigón armado, una vez construida, ofrece multitud de características, más o menos significativas, que difieren de las proyectadas: las armaduras no están exactamente en la posición definida en los planos; el hormigón no tiene exactamente la resistencia especificada; las dimensiones de las piezas no coinciden con las previstas, etc.

El grado de concordancia de la estructura real con la proyectada es un índice de la calidad de ejecución de aquélla. Cuanto más alto sea el control, mayor será dicho índice, más fielmente se cumplirán las hipótesis supuestas por el proyectista, y, por consiguiente, los coeficientes de’ seguridad reales que presente la estructura se aproximarán más a los teóricos. Por el coñtrario, en una obra poco controlada las desviaciones serán grandes y, en consecuencia, se verán mermados los márgenes reales de seguridad.

Existe por consiguiente una relación entre la seguridad real de una estructura y el control ejercido durante la construcción de la misma. Si el proyectista impone para la ejecución un control cuidadoso y sistemático, podrá utilizar en sus cálculos valores más afinados para los coeficientes parciales de seguridad, γ; contrariamente, el proyectista podrá tolerar controles de ejecución menos cuidados si, habiéndolo previsto en sus cálculos, se ha cubierto mediante el oportuno aumento de los coeficientes γ. En ambos casos, el margen de seguridad real de la estructura construida será aproximadamente el mismo.

En aplicación de esta filosofía, la Instrucción española prescribe diferentes valores del coeficiente de mayoración de acciones, γf, en función del nivel de control de la ejecución.

TABLA 11.4

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