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Zapata en voladizo y Losa de cimentación.



Zapata en voladizo: Este tipo de construcción de zapata combinada usa una contratrabe para conectar una cimentación de columna excéntricamente cargada con la cimentación de una columna interior (figura 5.ld). Las zapatas en voladizo se usan en vez de las zapatas combinadas trapezoidales o rectangulares cuando la capacidad de apoyo admisible del suelo es alta y las distancias entre las columnas es grande.


FIG. 5.1 (a) Zapata en Viga voladiza.

Losa de cimentación: Este tipo de cimentación es una zapata combinada que cubre toda la superficie bajo una estructura que soporta varias columnas y muros (figura 5.la). Las losas de cimentación se prefieren a veces para suelos de baja capacidad de carga pero que tienen que soportar grandes cargas de columnas y/o muros. Bajo ciertas condiciones, las zapatas corridas tienen que cubrir más de la mitad de la superficie bajo un edificio, y entonces las losas de cimentación resultan más económicas. 


FIG. 5.1 (a) Zapatas Combinadas.


Enconfrado de voladizos: Marquesinas, cornisas.

MARQUESINAS 

El encofrado de marquesinas de hormigón armado suele ser igual al de cualquier voladizo, con la ventaja de que por situarse éstos a poca altura, los apeos pueden apoyar en el terreno.



CORNISAS

El encofrado de cornisas sólo se diferencia del de aleros en la mayor o menor complicación que ofrece la configuración de la cornisa, siendo las esquinas los puntos que exigen mayor cuidado del encofrador. Se dispondrán unos calibres o plantillas negativas recias que siguen la configuración de la cornisa, deducido el grueso de las tablas. Estas plantillas harán las veces de costillas y sobre las mismas se clavaran las tablas del molde (figura 112). 


Encofrados de Voladizos: Aleros

Los voladizos de aleros de cubiertas suelen encofrarse como los balcones descritos anteriormente, no ofreciendo dificultades el que el alero, a veces, siga la pendiente del tejado. Lo difícil no suele ser el encofrado en sí, sino su apeo, ya que los aleros suelen estar a considerable altura, lo que obliga a colocar los apeos inclinados para apoyarlos en el muro del edificio (figura 111).