Zapatas Superficiales.


Las  zapatas  superficiales pueden  clasificarse  como zapatas  para muros  y zapatas  para  columnas. Los esquemas  en planta de  los  tipos más comunes  se presentan  en la figura  16.1. Una zapata para muro consiste  en una  franja de  concreto reforzado más ancha que el muro y  que  distribuye  su presión. Las zapatas para  columnas individuales son por  lo general cuadradas,  algunas  veces  rectangulares,  y representan  el  tipo de  cimentación más  sencillo y  económico.  Su utilización para  columnas  exteriores  tiene algunas  dificultades  si  los derechos  de propiedad  impiden  la utilización  de zapatas que  se  extiendan más  allá  de  los muros exteriores. En  este  caso,  se  utilizan  zapatas combinadas  o  zapatas amarradas  para permitir  el  diseño de  una  zapata que no  se  extienda más  allá  del muro o  columna. Las zapatas combinadas para  dos o más  columnas  se utilizan también para  columnas  interiores  con cargas considerables  y poco espaciadas  entre sí, donde  las zapatas  individuales,  si se hicieran,  quedarían  casi o totalmente traslapadas.

Las zapatas  individuales  y  las  zapatas  combinadas  para  columnas son  los tipos de  cimentaciones superficiales más utilizados en suelos  con capacidad razonable de carga.

Si el suelo es blando o las cargas  de  las columnas  son grandes, las  áreas requeridas para  las  zapatas  son tan  grandes que  se  convierten en antieconómicas; en este caso, a menos que  las condiciones del suelo exijan una cimentación profunda,  se adopta una solución consistente en una  losa de  cimentación  o en una cimentación  flotante.

Este tipo  de  cimentación  consta  de una losa maciza de  concreto reforzado  que se  extiende  bajo  todo  el edificio y que, en consecuencia, distribuye  la carga de  la estructura  sobre la máxima área disponible.

Esta  cimentación, gracias  a  su propia  rigidez,  también minimiza  los  asentamientos  diferenciales. En  su forma más  sencilla,  consta de una losa de concreto reforzada  en  las dos direcciones. Una  forma que proporciona mayor rigidez  consiste  en una  losa de entrepiso  invertida y  conformada por  vigas  secundarias y principales. Las vigas principales se localizan en los ejes de columnas en cada una de  las dos
direcciones,  y  se proyecta una  losa reforzada  en  las dos direcciones  y  apoyada  en  las vigas. También  se utilizan losas planas  invertidas  con capiteles  en  la parte  inferior de  las columnas, como losas de  cimentación.
 FIGURA 16.1 Tipos de zapatas superficiales.

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