Partes de un Pilote de Madera.


Las partes constitutivas de los pilotes de madera son:

La cabeza
El Fuste
La Punta


La figura 12.8 muestra estas diferentes partes.
En la cabeza o parte superior del pilote, se debe colocar un zuncho metálico que impide que los golpes sucesivos del mazo que hace penetrar el pilote por percusión, deterioren las fibras y astillen la madera.



Cuando el fuste es rugoso, se mejora la adherencia con el suelo que rodea el pilote. Por el contrario, cuando se desea aislar el fuste del suelo, por ejemplo en el caso de arcillas expansivas, de modo que el pilote sólo trabaje por punta, se debe cepillar la madera y aceitarla convenientemente, para impedir toda fricción lateral.

En el extremo inferior, la sección de la punta se reduce para una mejor penetraci6n en el suelo, y se refuerza con un azuche metálico que puede consistir en un cono de fundición o en planchas laterales clavadas alrededor. El azuche evita que la punta se desgarre por la percusión contra el suelo, en especial si encuentra piedras o ramas enterradas en su camino. Ver figura 12.8b).

Entre los métodos usuales de colocar los pilotes de madera esta el hincado y el atornillado o roscado. El primer método consiste en golpear repetidamente la cabeza del pilote con un martillo o mazo hasta que penetre a la profundidad deseada. E1 martillo puede ser manual, para el caso de suelos blandos
,  o mecánico, para suelos mas resistentes. Los martillos mecánicos consisten en un pesado mazo que se deja caer por gravedad desde una considerable altura, hincando el pilote por percusión. Ver figura 12.9. Si durante la hinca, el pilote se hunde súbitamente, es que se ha - quebrado al encontrar en su camino un estrato muy duro o una piedra de grande dimensiones. El quiebre se conoce por pata de perro, y en este caso el pilote debe extraerse y sustituirse por otro.

Los pilotes de madera cilíndricos también pueden colocarse en el sitio mediante atornillado o roscado. Esta técnica consiste en hacer penetrar el pilote comprimiéndolo axialmente y en forma simultánea hacerlo girar alrededor de su eje vertical. Para ello la punta debe estar provista de una hélice como la que muestra la figura 12.8 c).

Cuando la altura necesaria del pilote excede la del rollizo, se deben acoplar, con un sistema como el mostrado en la figura 12.10. En el caso a), se utilizan planchas de hierro clavadas o atornilladas, o con pasadores internos que aseguran la uni6n. Sin embargo, el resultado de este tipo de ensamble no es muy satisfactorio, pues a veces parte al ser golpeado por el martinete. Se comporta mejor la uni6n del esquema b) que consiste en un sencillo tubo de acerco donde los extremos a acoplar entran a presi6ri y donde la espiga de acero interna con doble punta, dilata la madera y con- fina el núcleo. También se puede usar un anillo de concreto armado, que resiste mejor la acción destructiva i en suelos acuosos. (Esquema c). 


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