Metales No Ferrosos Empleados en la Construcción.

La  importancia  que  cobran  los  materiales  no  ferrosos  estriba  en  que  no  sufren  la corrosión como los metales ferrosos, esto los hace mucho más durables, abatiendo enormemente los costos de protección y mantenimiento. Otra de las ventajas de los metales no ferrosos es su peso, el cual es mucho más ligero que el del acero, esto desde el punto de vista estructural es muy bueno puesto que se reducen considerablemente los esfuerzos debidos al peso propio del material. Desafortunadamente, los materiales no ferrosos son más caros que el acero, por lo que no es posible que lo lleguen a desplazar para el común de las estructuras. Algunos de los metales no ferrosos son: el aluminio, el cobre, el plomo, el zinc, el cromio, el níquel, el molibdeno, el tungsteno, el vanadio, el titanio y el magnesio. De entre los metales no ferrosos mencionados anteriormente, los más empleados en la construcción son el aluminio y el cobre, aunque muchos de ellos participan de manera indirecta como aleaciones en aceros especiales. Los metales no- ferrosos raramente se emplean en estado puro, generalmente son aleaciones, aún el aluminio y el cobre que se usan rutinariamente en la construcción, esto se debe a que estos materiales en estado puro son muy maleables y poco resistentes. Una excepción a esto lo constituyen las piezas y sellos  de  plomo  que  se  emplean  en  instalaciones  de  plomería,  pero  aún  éstas  han  sido prácticamente desplazadas por los plásticos.

0 comentarios:

Publicar un comentario